O quam luces, Roma. Quam amoeno hic rides pospectu quantis ecllis antiquitatis monumentos. Sed nobilior tua gemma atque purior Christi Vicarius de quio una cive gloriaris.
A MDCCCCLI
¡Oh, cómo brillas, Roma! Cómo resplandeces desde aquí, con un panorama espléndido, con tantos monumentos maravillosos de antigüedad. Pero tu joya más noble y más pura es el Vicario de Cristo, del que te glorías como ciudad única.
(San Josemaría Escrivá)
Qué gran verdad!
ResponderEliminarY tanto.
Eliminar¡Gracias!
ResponderEliminarEsto nos lleva a encomendar a quien sea el próximo Papa. Porque siempre será Cristo.
ResponderEliminarSabias palabras, Intentos de escritora.
Eliminar¡Gracias!