lunes, 4 de febrero de 2013

Verdadero icono

Bernardo Strozzi: Santa Verónica.

No hay en Él parecer, no hay hermosura que atraiga las miradas, ni belleza que agrade. Despreciado, desecho de los hombres, varón de dolores, conocedor de todos los quebrantos, ante quien se vuelve el rostro, menospreciado, estimado en nada (Is LIII,2-3).

     Y es el Hijo de Dios que pasa, loco... ¡loco de Amor!

Hans Memling: Santa Verónica, 1470.

    Una mujer, Verónica de nombre, se abre paso entre la muchedumbre, llevando un lienzo blanco plegado, con el que limpia piadosamente el rostro de Jesús. El Señor deja grabada su Santa Faz en las tres partes de ese velo.

El Greco: Verónica con la santa Faz, 1579. (Museo de santa Cruz de Toledo).

   El rostro bienamado de Jesús, que había sonreído a los niños y se transfiguró de gloria en el Tabor, está ahora como oculto por el dolor. Pero este dolor es nuestra purificación; ese sudor y esa sangre que empañan y desdibujan sus facciones, nuestra limpieza.

Paul Delaroche: Verónica.

     Señor, que yo me decida a arrancar, mediante la penitencia, la triste careta que me he forjado con mis miserias... Entonces, sólo entonces, por el camino de la contemplación y de la expiación, mi vida irá copiando fielmente los rasgos de tu vida. Nos iremos pareciendo más y más a Ti.

     Seremos otros Cristos, el mismo Cristo, ipse Christus.


Mattia Preti, 1613-1699.

4 comentarios:

  1. Que entrada tan bella,las imagenes guauuu!!!
    espectaculares...me llegaron al alma.

    Bendiciones y mil gracias.

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  2. ¡Varón de dolores!


    La entrada de hoy me ha encantado. Gracias.

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    1. Gracias a ti, Clo, por tu visita y comentario.
      Besos, amiga.

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